Los Rays de Tampa Bay están camino a disputar su tercera Serie Mundial a partir del viernes, y el sello dominicano está por todas partes: el bate de Junior Caminero y el brazo de Freddy Peralta fueron pilares fundamentales de la proeza del "modesto" club floridense.
Sin menospreciar el rol del estelar Drew Rasmussen —16-5 con 2.67 de efectividad en la temporada regular y 2-0 con 1.29 en los playoffs—, fue el aporte de los quisqueyanos lo que catapultó a Tampa: Caminero aportó 5.3 de WAR de las 25.6 del colectivo ofensivo (alrededor del 20 %) y Peralta se fue 7-2 en 14 aperturas con los Rays.
Peralta llegó como la pieza faltante del rompecabezas. El derecho, que debutó en Grandes Ligas con Milwaukee en 2018 y lanzó allí hasta 2025, pasó brevemente por los Mets (5-9, 4.99) antes de aterrizar en Tampa en agosto, donde el coach de pitcheo Kyle Snyder trabajó en su mecánica y repertorio. En estos playoffs tuvo 0.75 de efectividad con 10 ponches en 12 entradas, ganó el Juego 2 de la ALCS y se convirtió en apenas el tercer lanzador en la historia en ser MVP de una serie de playoffs con un equipo al que llegó a mitad de temporada.
De su lado, Caminero, de 23 años, cargó con el ataque: lideró al equipo en OPS (.884) y OPS+ (144), encabezó siete departamentos ofensivos del club y su wRC+ de 142 fue el séptimo mejor de la Liga Americana. Terminó tercero en remolcadas y hits del joven circuito y llegó primero que Yordan Álvarez a los 42 jonrones en su batalla por la triple corona (Pete Alonso los superó a ambos con 43).
El rival en la Serie Mundial será un viejo conocido: Milwaukee, el equipo con el que Peralta llegó a las Mayores, en una final inédita entre dos franquicias de mercados pequeños.