Freddy Peralta llegó a Nueva York con la expectativa de ser un pilar de la rotación de los Mets, pero su paso por Queens quedó muy lejos de lo esperado: marca de 5-9 y 4.99 de efectividad.
Con su contrato a punto de expirar, los Mets lo cambiaron a los Rays de Tampa Bay, y el cambio de escenario se convirtió en una oportunidad. En 10 aperturas compiló 5-2 con 3.25 de efectividad, 43 ponches y 15 bases por bolas.
Su cierre fue histórico: 4-0 y 0.96 en septiembre, la mejor efectividad de la Liga Americana en ese tramo, con al menos cinco entradas y una carrera o menos en sus últimas seis aperturas. Empató la cuarta racha más larga de ese tipo desde 1900.
En su cuarta postemporada seguida, suma 1.00 de WHIP, el mejor para un dominicano en playoffs con al menos 30 entradas. Después de una primera mitad que debilitó su estatus, llegará al mercado como uno de los abridores más interesantes.