Los apodos son un sello especial y extendido del béisbol, una tradición que el columnista Bienvenido Rojas celebra en su entrega de hoy. Los narradores y periodistas de Cuba, escribe, fueron unos "catedráticos" a la hora de bautizar peloteros y darle un color especial a la narración.
Entre los ejemplos de la isla menciona a René Cañizares, conocido como "Kañita", y recuerda que en Cuba los apodos le pusieron sabor de azúcar a peloteros y boxeadores: José Nápoles era "Mantequilla".
La costumbre también floreció en el béisbol dominicano. Horacio Martínez era "El Rabit", Alcibíades Colón "El Arrocero de Mao", y a José de León lo llamaron "Casimiro" en una transmisión de "La Cadena Dorada".
La lista criolla sigue con Felipe Rojas Alou, "El Panqué"; Pedro González, "El Gran Capitán"; Teodoro Martínez, "La Tilapia"; Rafael Batista, "El Gallo"; Winston Llenas, "Chilote", y Víctor Cruz, "El Policía".
En las Grandes Ligas, Babe Ruth fue "El Sultán del Swat", Ty Cobb "El Melocotón de Georgia", Hank Aaron "El Martillo de Mobile", Joe Jackson "El Descalzo", Brooks Robinson "La Aspiradora Humana", Reggie Jackson "Mister Octubre" y Juan Marichal "El Monstruo". Luis Arroyo, por su parte, era "El Orgullo de Tayaboa" y Raymond Dandridge "Talúa".
Los apodos de hoy mantienen viva la tradición: Junior Caminero es "La Máxima", Julián Heredia "Satanás" y Juan Soto "La Fiera". El columnista promete soltar más apodos en próximas entregas.