Apenas concluido el último out de la Serie Mundial, las Grandes Ligas se alistan para encarar un escenario sombrío: los actores llamados a sellar la paz laboral se encuentran en posturas tan distantes como izquierdistas y derechistas en la arena política.
El actual acuerdo colectivo de trabajo (CBA, por sus siglas en inglés) expira a las 11:59 p.m. del próximo primero de diciembre, y los propietarios de los equipos tienen previsto aplicar un lockout (cierre patronal).
Ante el abismal distanciamiento entre las partes, el béisbol se encamina hacia una de las negociaciones laborales más tensas de su historia reciente, con la agencia libre y todo el calendario de invierno bajo la sombra de la incertidumbre.