Los Leones del Escogido no conocen la derrota desde hace más de una semana. La noche del domingo, en el Estadio Quisqueya Juan Marichal, los escarlatas vencieron 2-1 a las Águilas Cibaeñas y extendieron a ocho su cadena de victorias consecutivas.
El batazo de la noche salió del bate de Yamaico Navarro, quien en el cuarto episodio la desapareció ante Jhordany Mezquita para su jonrón número 35 de la temporada, una cifra que lo mantiene entre los cañoneros más temidos del torneo.
Fue un duelo cerrado de principio a fin, de esos que se definen por detalles: pitcheo oportuno, defensa firme y el swing indicado en el momento justo. Los rojos volvieron a demostrar por qué son el equipo más caliente de la liga.
Con el triunfo, el Escogido colocó su marca en 9-4 y se mantiene en la cima del torneo, empatado con los Tigres del Licey en una pulseada que promete extenderse durante todo noviembre.
Para las Águilas, en cambio, la noche fue amarga: tercera derrota en fila y marca de 3-9 que las hunde en el último lugar, cada vez más lejos del pelotón.
El pitcheo cibaeño cumplió —Mezquita y el relevo mantuvieron a raya a la artillería roja—, pero la ofensiva amarilla volvió a quedarse corta en los momentos de apremio.
Los Leones, mientras tanto, siguen sumando y gustando: ocho triunfos al hilo, liderato compartido y la confianza por las nubes de cara a una semana que puede empezar a definir el rumbo del torneo.