El pitcheo azul volvió a hablar fuerte. Con Albert Abreu al frente, los Tigres del Licey vencieron 2-1 a las Estrellas Orientales el domingo en el Estadio Tetelo Vargas y se treparon al primer lugar del torneo.
Abreu maniató a la artillería oriental durante cinco episodios, en los que permitió apenas tres hits y una carrera, con seis ponches, mezclando su recta con rompientes que mantuvieron fuera de balance a los bates verdes.
El relevo hizo el resto: Gabriel Arias, Jefry Frías, Luis Suero y Jean Carlos Mejía se combinaron para once ponches, apagando cualquier intento de rebelión en los innings finales.
Entre abridor y relevistas, el pitcheo azul recetó 17 ponches, una muestra de dominio que tiene contra las cuerdas a sus rivales en este arranque de temporada.
Fue la quinta derrota consecutiva para las Estrellas (5-7), que siguen sin encontrar la fórmula para cerrar los juegos apretados y ven cómo se les escapa el pelotón de arriba.
Con el triunfo, el Licey (9-4) empató en la cima con los Leones del Escogido, y su cuerpo monticular se consolida como el más dominante del circuito.
Los azules han ganado con pitcheo, y mientras esa fórmula se mantenga, serán un hueso duro de roer para cualquiera en noviembre.