Chris Bassitt llegó a Baltimore con un contrato de un año y 18.5 millones de dólares como la apuesta veterana de la rotación de los Orioles. A sus 37 años, el derecho no pudo con la carga: terminó con 4.59 de efectividad y apenas 1.0 de WAR.
Su inicio fue para el olvido: 5.51 de efectividad en sus primeras diez aperturas. El 3 de junio salió de su apertura en Fenway con molestias en la espalda baja y pasó más de dos meses en la lista de lesionados.
Regresó a mediados de agosto con otra cara: 5-1 y 3.74 de efectividad, con los Orioles ganando seis de sus ocho aperturas. Aun así, sus números fueron los peores en una década y no justificaron el salario.
Donde sí aportó fue en el clubhouse: Bassitt fue honesto sobre los problemas del equipo y pidió enfocarse en los fundamentos y las pequeñas cosas. Todo indica que su paso por Baltimore fue de un solo año.