El 1 de diciembre vence el convenio colectivo entre MLB y el sindicato de jugadores, y todo apunta a que los dueños decretarán un paro patronal. El comisionado Rob Manfred insiste en que el objetivo es lograr un acuerdo y jugar béisbol el próximo año.
Un dato clave revelado por The Athletic: si se pierden 60 o más juegos de la temporada 2027, los contratos nacionales de televisión se extenderían hasta 2029, retrasando el gran pago que los dueños esperan de los nuevos derechos. Los 60 juegos son el umbral de presión financiera.
Los propietarios quieren un tope salarial, aunque el argumento del balance competitivo es cuestionable: la verdadera razón sería aumentar el valor de las franquicias, donde el capital privado lleva años invirtiendo y esperando retornos.
Paradójicamente, el deporte vive un gran momento: la asistencia subió por cuarto año seguido con 71.7 millones de aficionados en 2026. Hay que disfrutar esta postemporada, porque nadie sabe cuándo volverá el béisbol.