Algunos fanáticos no quedaron contentos con que Gerrit Cole abriera el Juego 1 de la Serie Divisional, pero un experto del equipo explica que la ciencia respaldó la decisión de Aaron Boone.
Tras barrer a los Medias Rojas 18-2 en el Comodín, muchos esperaban a Carlos Rodón (7-3, 2.67) para el Juego 1. Pero Boone confirmó a Cole para lanzar en Tampa, donde le gusta cómo se ve.
Según The Athletic, Cole es un monstruo bajo techo: sus rivales batean .568 de OPS en domos contra .665 al aire libre. Su recta de cuatro costuras tiene 19.3 de quiebre vertical en el Tropicana y 35.2% de swings fallidos, contra 25.8% en casa.
Además, el coach Matt Blake señaló que Rodón en casa obliga a los Rays a usar más derechos. Los fanáticos pueden confiar en que Cole mantendrá el dominio de la rotación.