Los Dodgers sabían que no podían depender solo del jonrón ante Chris Sale, pero en el triunfo 3-1 del Juego 3 fue precisamente el batazo largo, junto a la joya de Yoshinobu Yamamoto, lo que les dio la ventaja 2-1 en la serie.
Kiké Hernández abrió el cuarto con un jonrón de dos carreras ante un cambio de Sale, y dos bateadores después Freddie Freeman la sacó por el derecho. Los Dodgers habían dejado seis corredores en las primeras tres entradas.
Yamamoto limitó a los Bravos a cuatro hits y una carrera en siete entradas, retirando a 10 de los primeros 11. Solo flaqueó en el quinto con las bases llenas, pero salió del apuro con roletazos de Baldwin y Acuña.
Tanner Scott tiró un octavo en blanco y Edwin Díaz consiguió el salvamento pese a un doble de Ozzie Albies. Miguel Rojas salió en el octavo con dolor lumbar. Hoy, los Dodgers pueden cerrar la serie.