Elly de la Cruz no para de dar argumentos a esos que le colocan entre los principales candidatos para alcanzar el estrellato y recibir contratos de tantos dígitos como para comprar propiedades como quiera de su natal Sabana Grande de Boyá y más allá.
A los 24 años y en su cuarta campaña como bigleaguer, De la Cruz comenzó la última semana de la serie regular como el mejor jugador de posición dominicano medido por victorias sobre nivel reemplazo (5.6 en Baseball-Reference y 6.2 en FanGraphs). Una métrica que resume el amplio arsenal de este gigante (6´6 pies) que batea a ambas manos.
Lo hace con casi un centenar de anotadas (96), en la frontera de las 80 remolcadas (78), la treintena de dobles (29), con una defensa siete outs por encima del promedio y una fuerza de brazo que asombra al público e intimida a los corredores.
Pero hay un adorno interesante con el que el torpedero de los Reds puede engrosar más el folder que prepara tranquilo en su oficina de California su agente Scott Boras para cuando salga a negociar su gigantesco acuerdo en el otoño de 2029.